Recuerdo aquel juego que nos inventamos Sandara y yo en el instituto. Una hoja en blanco, un bolígrafo, pluma o similar (todo valía menos un lápiz. Escribir con lápiz es como escribir de mentira..) un minuto de tiempo, y alá, ¡a escribir!, lo que fuese, lo primero que se te pasara por la mente.. "Escritura Automática" lo llamábamos, y nos encantaba.. A eso jugábamos, ya ven.
Voy a homenajearnos. A las nosotras de entonces, cuando todavía no teníamos ni puñetera idea de que nos depararía el futuro (yo aún sigo sin saberlo, afortunadamente).. un ¡va por ustedes! retroactivo:
Venga va.. un minuto..
"vagaba por aquella casa desconocida sin saber muy bien hacia donde iba o por qué. se daba cuenta de que ésta no era manera de empezar un relato que debía morir en un minuto, cómo se notaba que había perdido la práctica, pero se dijo también que ahora contaba con la velocidad de las teclas, que años atrás parecía cosa de ciencia-ficción, (o de secretarias, que siempre fue la profesión que su padre habría querido para sus hijas, vaya usté a saber por qué..)"
joer, pues si que se acaba rápido un minuto!.. igual es que lo he hecho mal,no sé.. la próxima vez: dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario